El poeta caudetano que escribe desde su camión: Manuel Huesca

Nos reunimos con Manuel Huesca en su pueblo natal, Caudete, lugar al que retorna entre viaje y viaje en carretera. Montado en su camión, idea

Nos reunimos con Manuel Huesca en su pueblo natal, Caudete, lugar al que retorna entre viaje y viaje en carretera. Montado en su camión, idea poemas que solo puede pasar al papel en los descansos y al alcanzar el siguiente destino.

Poeta autodidacta de carácter alegre, ha sorprendido a todos sus conocidos con la sensibilidad de sus escritos. Su primer poemario, Desde el silencio de mi voz’, se ha convertido en un bestseller de BoD. El poeta ha donado todas las ganancias a Acaluca, una asociación local contra el cáncer.

Manuel, se podría decir que tu pasión por la escritura tomó por sorpresa a algunos. ¿De dónde viene y cómo surgió la idea de tu primer libro?

Empecé a escribir en mayo de 2019 como un hobby, sin saber hacia dónde me iba a dirigir todo esto. Sentía una profunda melancolía, una búsqueda de algo a lo que esperaba encontrar algún día una respuesta. Busqué en el silencio ensordecedor entre tanto ruido de un mundo que va muy deprisa, lleno de insensibilidad y falto de empatía.

Un buen día escuché una frase de Antonio Banderas en la radio: “Todos llevamos la maleta del dolor en la vida“. Aquella chispa despertó un recuerdo dormido de mi infancia, cuando escribía pequeñas poesías a algunas compañeras mías de colegio. Así conseguí la pieza del puzle que me faltaba y comencé a traducir al papel mis sentimientos más profundos en forma de poemas. Desde el principio intuí que algún día publicaría un poemario y así fue: el año pasado salía por fin a la luz ‘Desde el silencio de mi voz’, mi primera obra.

Cuando uno vuelca la tinta sobre el papel y lo hace con el corazón, eso se llama éxito personal.


Pasas mucho tiempo conduciendo tu camión, estando a la vez en muchos sitios y en un mismo escenario. ¿De dónde sacas la inspiración para tus poemas?

La inspiración la puedes hallar en las cosas pequeñas del día a día, en las que nadie suele pararse a observar. A veces se la debe provocar: por ejemplo, con una buena canción o una buena taza de café mientras llueve.

Hay que recordar que la imaginación no se puede comprar, o la tienes o no la tienes. Pero también es cierto que debemos alimentarla de buena lectura para que pueda echar a volar y, como niños, jugar a chocar y cruzar las palabras.

BoD_Manuel Huesca
Manuel Huesca nos muestra una fotografía de sí mismo con su camión, donde idea gran parte de sus poemas.

Ya nos lo dejas adivinar en la sinopsis de tu libro cuando dices: ‘Por las carreteras europeas, entre descanso y descanso, escribo mis versos. Anhelo llegar pronto a mi destino para sacar el lápiz y el papel, vertiendo todo ese torrente de palabras que he ido conteniendo en mi viaje.’ Cuéntanos un poco más sobre tu proceso de escritura.

Antes de acostarme visualizo lo que quiero soñar y escribir. Los sueños me dan el boceto por la mañana y yo le doy forma a base de leer y de equivocarme mucho. Mis notas suelen estar muy tachadas con típex de cinta, es parte del proceso.

Algunos poemas los escribo del tirón y otros los elaboro minuciosamente. Incluso algunos los tengo a medias y los dejo reposar para cuando vuelva mi musa. Siempre llevo conmigo una pequeña libreta y un boli azul, que es uno de mis colores favoritos.

¿Escribes para alguien en especial? ¿Qué o quién te motiva a seguir escribiendo?

Es fundamental escribir para uno mismo sin pensar en nada más, sin esperar nada. No temo la crítica, porque a algunos les gustará y a otros no. Es algo que el poeta no puede predecir. Cuando uno vuelca la tinta sobre el papel y lo hace con el corazón, eso se llama éxito personal. Si le añadimos pasión, se volverá un magnífico poema.

Mi objetivo al escribir es crecer, y hacerlo como persona, que creo que es fundamental. Claro está que, ¿a quién no le gustaría llegar a cualquiera que sea su objetivo marcado? Pero eso lo decidirán los lectores.

Al principio, nadie me animó a publicar porque mi entorno no era literario y, bueno, no estaba en mi mente publicar. Mis poemas los suelo compartir con mi familia y amigos, en especial con Don Rogelio Gómez Medrano, un poeta excepcional, al cual debo mucho por todo su apoyo. También con mi buen amigo Sebas, un compañero de profesión de Orihuela, que tantas veces me escuchó recitar por las carreteras europeas, llegando a llorar los dos de emoción.

«Si el escritor se enfrenta a sí mismo y es bueno en su campo, tendrá muchas oportunidades de darse a conocer.«

Manuel Huesca

Muchas personas que empiezan a escribir sueñan con publicar sus libros de manera tradicional. ¿Era ese tu caso? ¿Te decidiste conscientemente por la autopublicación o fue por casualidad?

No creo en las casualidades, todo pasa por algo. Conocí a BoD a través de las redes sociales y envié uno de mis poemas sin saber si obtendría contestación. Al cabo de unos días, recibí una llamada de BoD: les había gustado mi obra y me hicieron una propuesta de autopublicación. Por supuesto acepté encantado, sin poder imaginar las altas ventas que tendría mi primer poemario.

Pienso que la manera tradicional no tiene la magnitud de la autopublicación. Sin un poco de ayuda de estas plataformas que dan oportunidades a escritores desconocidos, es un poco más complicado. De hecho, es mi primera vez y lo recomiendo. Son una muy buena opción como cantera para descubrir talentos, hasta ahora no conocidos.

El apoyo profesional a la hora de publicar es necesario e importante en todos los aspectos, sobre todo en la corrección y el diseño. Sin ayuda externa es casi imposible, en especial para poetas noveles. Pero lo más mágico de todo es el proceso de plasmar y elaborar en papel tus sentimientos artísticos.

Has donado parte de las ganancias por las ventas de tu poemario ‘Desde el silencio de mi voz’ a Acaluca, una asociación caudetana contra el cáncer. Nos encantaría saber tu motivación.

Doné el dinero porque cuando la vida te dota de algo maravilloso, debemos conscientes de que hay que devolverle algo a la vida y ser generosos. Por muy pequeño que sea el acto: todo suma. Es nuestra obligación apoyar causas humanas, como comunidad, a quien lo necesita. Yo, por suerte, tengo un buen trabajo y gozo de muy buena salud.

Pensé, ¿a quién puedo ayudar y aportar un pequeño grano de arena? Puse la radio y era el día mundial del cáncer. Hablé con mi hermana y me comentó que en Caudete había una asociación llamada Acaluca. Hablé con ellos y les encantó la propuesta; me comprometí durante el primer año a donar la mitad de poemario. El trabajo que realizan es impresionante y merecen todo mi cariño hacia todos ellos. No olvidemos que nos puede tocar a cualquiera de nosotros, y pedir ayuda es muy bonito, pero cuando se está sano nadie se acuerda. Así, con ilusión y buen hacer, me lanzo a mi próximo proyecto. La mitad de mi próximo poemario será donado a una asociación de niños con autismo en Canarias.

¿Qué consejo darías a quien escribe y se plantea autopublicar por primera vez?

Que no tenga miedo a nada. Siempre que sea con una editorial seria, como es BoD, no tendrá problemas, y si hace falta el equipo le acompañará en su proceso en todo momento. Si el escritor se enfrenta a sí mismo y es bueno en su campo, tendrá muchas oportunidades de darse a conocer. Debes ser esencia de tu propio perfume.

Autora

Laura Fernández

Laura coordina BoD España desde 2018, asesorando a editoriales en la digitalización de sus estrategias y apoyando a autores independientes en sus proyectos. Siempre tiene mil cosas y varios libros entre manos. Pide todo siempre por los ojos: compra más tipos de té de los que le da tiempo a probar y más libros de los que le da tiempo a leer.

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